Para los que no lo sepáis tengo el despacho en casa, de hecho en el mismo comedor desde donde os estoy escribiendo ahora mismo.

Después de casi 6 años de servicio creo que ha llegado el momento de dar de baja los sillones que usamos, no por falta de comodidad y en realidad tampoco por los 6 años, sino más bien porque Óliver se ha dedicado a pintarlos con bolígrafo de un lado sí y del otro también.

Tiene que ser una silla lo suficientemente cómoda para estar sentado varias horas, tiene que ser blanca, tiene que tener ruedas y respetar el diseño moderno que tenemos en casa.

Tampoco la quiero negra o de color oscuro porque ocupan mucho espacio visual, necesito que sea blanca.

Hemos elegido una silla de oficina en Livingo modelo EAMES ya que buscaba que fuese de algún material que me permitiese limpiar fácilemente si al enano se le ocurría pintarlas.

 

 

Ya os contaré qué tal nos “sienta” el cambio!

 

Autor

Padre de tres (dos niñas y un niño), casado con la mujer que amo. Mi visión de la paternidad se basa en la crianza con apego que nos permite respetar a nuestras hijas y ayudarlas a crecer en un mundo mejor. Miro muchas series, sobre todo de ciencia ficción y terror, y duermo más bien poco, creo que sobrevivo gracias al mate y el café.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.