No suelo escribir, en 2017, desde el cabreo o la indignación, desde que inventaron las redes sociales los bloggers antiguos nos hemos reciclado y si antes escribíamos un post sobre algo que nos indignaba ahora lo soltamos en un hilo en Twitter o una publicación en Facebook y nos quedamos tan anchos (sin tener en cuenta que son plataformas ajenas que no controlamos).

Hoy quiero dejar asentado en mi blog, en mi plataforma, que estoy harto de las faltas de respeto de la gente en Internet, gente que se esconde detrás de un ordenador y de manera más o menos anónima va soltando burradas a los que generamos contenido.

No, no tiene que ver con la poscensura de la que habla el señorito Soto Ivars. Aquí no hablamos de atacar personas que escriben contra un colectivo o que sueltan insultos machistas, racistas o xenófobos (gente a la que sí hay que machacar con todo lo que se pueda), hablamos de atacar a BLOGGERS DE PUERICULTURA Y FAMILIA por la silla de coche que eligen, si dan más o menos teta o si paren en hospital o en casa. ESTAMOS EN 2017, no en 2007. GET A LIFE!

Personas que se autodenominan seguidores de una blogger y de repente le desean que tenga un accidente para que les de la razón. Twitteros y blogueros newbies que de repente porque no les gusta el método que elegiste para que nazca tu futuro hijo te desean problemas de salud para que tengas que ir corriendo al hospital y demostrarte que eras un gilipollas.

El segundo caso es el mío, de cuando nació Oliver y fuimos acosados e insultados por blogueros de paternidad (no digo que eran los papas blogueros porque luego se ofenden) por haber elegido que el nacimiento de nuestro hijo fuese en casa (3 posts nos dedicaron).

Pero el que nos ocupa hoy es el caso de Desmadreando: Mónica publicó un post este jueves 20 sobre su experiencia con las sillas de coche en el que explica cómo ha llevado a sus hijos y qué silla de coche está probando ahora (el post ha sido borrado debido al flame). Lo normal que hacemos los bloggers: os contamos nuestra vida, probamos productos y os explicamos qué nos ha parecido.

 

En este caso Mónica nos contaba que había usado con sus hijos algunas sillas de marca Cybex con cojín y que ahora estaba usando otro modelo de la misma marca a favor de la marcha (hoy en 2017 sabemos que hay sillas que podrían aportar mayor seguridad, somos muchos los convencidos de que viajar a contramarcha es más seguro para los peques por una simple cuestión de física, casi sin importar la marca de la silla).

Pero no conocemos las circunstancias que, en su momento, llevaron a Mónica a elegir las Cybex con cojín; ojo que no las conocemos si no leemos el post, porque lo explica muy bien, sus hijos son “vomitones” y no pueden viajar a contramarcha, no se sienten cómodos (el ejemplo que le daba esta tarde a Gi mientras comentábamos el caso sin haber leído aún el post).

A raíz de la publicación del post en Facebook le cayó una lluvia de críticas organizadas desde algún foro o grupo de ACM, en la que la mayoría la trataban de vendida que ponía la seguridad de sus hijos por detrás del dinero (yo conozco el mundo blogger desde hace 13 años, no hay mucho dinero, lamento informaros que no somos ni Paula Echeverría ni la sobrina del diseñador gallego que echa de menos a Franco) e incluso llegaban a decirle burradas como “espero que nunca sufras un accidente y tengas que llorar a tus hijos”.

  • ¿Quién carajo somos nosotros para juzgar la silla que Mónica elige?
  • ¿Quiénes somos para faltarle el respeto y atacarla por elegir una silla u otra?
  • ¿Qué gente de mierda se toma el tiempo para sentarse a escribir estas burradas a una madre acerca de sus hijos?
  • ¿Qué hijos cría esta gente? Mucha silla a contramarcha pero de educación van muy justos.
  • ¿Qué saben si cobra en dinero, cobra en silla o cobra en bocatas de chorizo? ¿Les importa?
  • ¿Es ilegal vender esa silla?
  • ¿Hacen caceroladas en la puerta del RACE que las saca siempre primeras en seguridad? (no estoy de acuerdo con la manera en la que miden, pero eso es otra historia)
  • ¿Van cada viernes a la puerta de El Corte Inglés de su ciudad a boicotearlos por vender sillas con escudo?

El post en Facebook en el que explica la historia se siguió llenando de mierda, os lo dejo embebido, es decir YO NO ALOJO ESTE CONTENIDO

Os dejo con un resumen de las mierdas que ha tenido que aguantar Mónica directamente desde Facebook, si tenéis una reclamación porque no queréis que salga vuestro comentario en otras webs escribid a Mark Zuckerberg para que no permita insertar los comentarios en otras webs.


Mónica borró los comentarios con insultos, por eso los que hay en este momento son los más “suaves”.
Actualmente he embebido los comentarios desde Facebook, no los alojo en mi servidor, si borran el comentarios allí desaparecerá de aquí, así de fácil. Hablad con Mark Zuckerberg de cuando os disteis de alta y aceptasteis las condiciones sin leer.

Sois mierda señoras y señoros que os habéis metido a insultar a una creadora de contenido por contar su experiencia.

Actualización: Mónica ha borrado el post en Facebook y con él se han ido los comentarios, los insultos en mi bandeja de entrada los sigo teniendo, de eso no nos hemos librado, también me ha pedido que borre los pantallazos de los comentarios de Twitter, voy!